ESTENOSIS CERVICAL

ENFERMEDADES DE LA COLUMNA VERTEBRAL
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ESTENOSIS CERVICAL
 

La estenosis cervical y/o espinal es un estrechamiento del canal medular que ejerce presión sobre la médula espinal. Si la estenosis se produce en la parte inferior de la médula espinal se denomina estenosis espinal lumbar. La estenosis en la parte superior de la médula espinal se denomina estenosis espinal cervical. Aunque la estenosis puede producirse en cualquier región de la columna vertebral, las regiones más comúnmente afectadas son la lumbar y la cervical.

Descripción

   
Spinal Stenosis

La estenosis espinal es un estrechamiento progresivo de la apertura del canal medular. La columna vertebral está formada por una larga serie de huesos llamados vértebras. Entre cada par de vértebras se encuentra un disco intervertebral fibroso. Colectivamente, las vértebras y los discos son llamados “espina dorsal”. Cada vértebra tiene una perforación. Estas perforaciones se alinean para formar el canal medular. Un grueso haz de nervios, denominado médula espinal, ocupa el canal medular. Este haz de 31 nervios sirve para transmitir los mensajes entre el cerebro y las diferentes partes del cuerpo. Al nivel de cada vértebra, algunos nervios menores salen de estas raíces de nervios para servir a los músculos y los tejidos del área inmediata. Cuando el canal medular se estrecha, las raíces de los nervios en la médula espinal son comprimidas. La presión sobre las raíces de los nervios causa dolor crónico y pérdida de control sobre algunas funciones fisiológicas porque la comunicación con el cerebro se ha interrumpido. Las regiones más afectadas por la estenosis espinal son la parte baja de la espalda y las piernas. Las raíces de los nervios que se extienden hasta las piernas salen de la parte más baja de la médula espinal. El dolor empeora después de estar de pie por largo tiempo y con posterioridad a algunos tipos de ejercicios. La postura requerida por estas actividades físicas aumenta la tensión en las raíces de estos nervios. La estenosis espinal afecta por lo general a las personas mayores de 50 años. Las mujeres padecen de esta condición con más frecuencia que los hombres.

La estenosis espinal cervical es un estrechamiento del canal medular en las vértebras del cuello (vértebras cervicales). La enfermedad y sus efectos son similares a los de la estenosis en la parte baja de la espina dorsal. Una apertura estrecha en la vértebra cervical puede también ejercer presión sobre las arterias que entran en la columna vertebral y restringir el flujo de sangre hacia el resto de la médula espinal.

Causas

En algunos pacientes, este estrechamiento es congénito, pero en la mayoría de los casos la estenosis espinal se observa en pacientes mayores de 50 años. En estos pacientes, la estenosis es el resultado gradual del envejecimiento y el “uso y el abuso” que se ejerce sobre la columna vertebral durante las actividades diarias. Es muy probable que exista una predisposición genética para esto, porque sólo una minoría de los individuos desarrolla cambios sintomáticos avanzados. A medida que se envejece, los ligamentos de la columna vertebral se hacen más gruesos y duros (calcificación). Los huesos y articulaciones pueden también aumentar de tamaño y se pueden formar espolones óseos (osteofitos). Los discos abultados o herniados son también comunes. La espondilolístesis (el deslizamiento de una vértebra sobre otra) también ocurre, lo que lleva a la compresión. Cuando estas condiciones ocurren en el área de la columna vertebral, pueden causar el estrechamiento del canal medular y ejercer presión en los nervios espinales.

La estenosis espinal causa dolor en los glúteos, el muslo y la pantorrilla, y una debilidad creciente en las piernas. El paciente puede tener también dificultad para controlar las funciones de la vejiga y los intestinos. El dolor de la estenosis espinal parece ser más severo cuando el paciente camina hacia abajo en un plano inclinado. La estenosis espinal puede ser congénita, adquirida o una combinación de ambas. La estenosis espinal congénita es un defecto de nacimiento. La estenosis espinal adquirida se desarrolla después de nacer y es usualmente una consecuencia de la destrucción de los tejidos (degeneración) causada por una enfermedad infecciosa o una enfermedad en la cual el sistema inmunológico ataca las células de su propio cuerpo (inmunodeficiencia). Las dos causas más comunes de la estenosis espinal son los defectos congénitos y la degeneración progresiva de los tejidos en las articulaciones (osteoartritis). Otras causas incluyen la alineación indebida de las vértebras (como en la espondilolístesis), la destrucción del tejido óseo (como en la enfermedad de Paget), o un crecimiento exagerado del tejido óseo (como en la hiperostosis esquelética difusa idiopática). El canal medular tiene usualmente un diámetro de más de 0.5 pulgadas (12 mm). Un diámetro menor indica la existencia de la estenosis. El diámetro del conducto medular cervical varía de 0.6 a 1 pulgada (15-25 mm). Cualquier apertura de menos de 0.5 pulgadas (12 mm) de diámetro es considerada como evidencia de estenosis. La estenosis espinal adquirida empieza generalmente con la degeneración de los discos intervertebrales, de la superficie de las vértebras o de ambos. Al tratar de sanar esta degeneración, el cuerpo altera el grosor la columna vertebral. Durante ese proceso, el canal medular puede estrecharse.

Síntomas

Usualmente, el estrechamiento del canal medular no causa por sí mismo ningún síntoma. Es cuando ocurre la inflamación de los nervios, al nivel donde aumenta la presión, que los pacientes comienzan a experimentar problemas. Los pacientes con estenosis espinal lumbar pueden sentir dolor, debilidad o entumecimiento en las piernas, las pantorrillas o los glúteos. En la región espinal lumbar, los síntomas pueden a menudo aumentar cuando se camina cortas distancias y disminuir cuando el paciente se sienta, se inclina hacia adelante o se acuesta. La estenosis espinal cervical puede causar síntomas similares en los hombros, los brazos y las piernas; la torpeza en las manos y perturbaciones al caminar y en el equilibrio también pueden ocurrir. En algunos pacientes, el dolor comienza en las piernas y se mueve hacia los glúteos; en otros pacientes, el dolor comienza más alto en el cuerpo y se mueve hacia abajo. Esto se conoce como “marcha sensorial”. El dolor puede irradiar como la ciática o puede ser acompañado por calambres.

En los casos más severos, el dolor puede ser constante. Los casos severos de estenosis pueden también causar problemas de control urinario e intestinal, pero esto ocurre con rareza. También con rareza, si es que ocurre alguna vez, se presenta la paraplejia, o pérdida significativa de funciones.

Diagnóstico

El médico debe determinar que los síntomas son causados por la estenosis espinal. Las condiciones que pueden causar síntomas similares incluyen un disco intervertebral deslizado (herniado), tumores espinales y trastornos en el flujo de la sangre (trastornos circulatorios). La estenosis espinal produce dolor en la espalda y las piernas. Por lo general, el dolor en las piernas empeora cuando el paciente está de pie o caminando. Algunas formas de estenosis espinal son menos dolorosas cuando el paciente utiliza una bicicleta de ejercicios porque la inclinación del cuerpo hacia adelante cambia la presión en la columna vertebral. El ultrasonido Doppler puede detectar el flujo de sangre para determinar si el dolor es producido por problemas circulatorios. Las imágenes de rayos-X, de tomografías computarizadas (CT scans) y de resonancia magnética (MRI) pueden revelar cualquier estrechamiento del canal medular. La electromiografía, velocidad de conducción del nervio, o estudios de potenciales evocados pueden localizar los problemas en los músculos e indicar las áreas de compresión en la médula espinal.

Cómo se diagnostica la estenosis

Antes de diagnosticar la estenosis, es importante que el doctor elimine otras condiciones que pueden tener síntomas similares. Para hacer esto, la mayoría de los médicos usa una combinación de distintos recursos, incluyendo:

La historia: El doctor comenzará pidiéndole al paciente que describa cualquier síntoma que él o ella esté experimentando y cómo los síntomas han cambiado con el pasar del tiempo. El doctor también necesitará conocer cómo el paciente ha estado tratando estos síntomas, incluyendo los medicamentos que el paciente ha utilizado.

El examen físico: El doctor examinará después al paciente y observará cualquier limitación de movimiento en la espina dorsal, problemas de equilibrio y señas de dolor. El doctor también observará si hay pérdida de reflejos en las extremidades, debilidad muscular, perdidas sensoriales o reflejos anormales que puedan sugerir problemas con la médula espinal.

Pruebas

Después de examinar al paciente, el doctor puede utilizar una variedad de pruebas para observar el interior del cuerpo. Estas pruebas incluyen:

Rayos-X – estas pruebas pueden mostrar la estructura de las vértebras y las siluetas de las articulaciones, al igual que detectar la calcificación.

MRI (imagen de resonancia magnética) – esta prueba ofrece una vista tridimensional de partes de la espalda y puede mostrar la médula espinal, las raíces de los nervios y los espacios circundantes, al igual que cualquier hipertrofia, degeneración, tumores o infección.

Tomografía axial computarizada (CAT scan) – esta prueba muestra la forma y el tamaño del canal medular, su contenido y las estructuras que lo rodean. Muestra mejor los huesos que el tejido nervioso.

Mielograma – un líquido de contraste se inyecta dentro de la columna vertebral y aparece más blanco en comparación con los huesos en una película de rayos-X. Un mielograma puede mostrar la presión que ejercen sobre la médula espinal los discos herniados, espolones óseos o tumores.

Gammagrafía ósea – esta prueba utiliza un material radiactivo inyectable que se une al hueso. Una gammagrafía ósea puede detectar fracturas, tumores, infecciones y artritis, pero es posible que no distinga entre un trastorno y otro. Por lo tanto, una gammagrafía ósea se realiza a menudo con otras pruebas.

Tratamiento

Los casos leves de estenosis espinal pueden ser tratados por medio de descanso, drogas antiinflamatorias sin esteroides (como la aspirina) y relajantes musculares. Sin embargo, la estenosis espinal puede ser una enfermedad progresiva y es posible que la causa de la presión tenga que ser removida quirúrgicamente.

Tratamiento quirúrgico

En muchos casos, los tratamientos no quirúrgicos no tratan las condiciones que causan la estenosis espinal, aunque pueden aliviar el dolor temporalmente. A menudo, los casos severos de estenosis requieren cirugía. El objeto de la cirugía es aliviar la presión sobre la médula espinal o el nervio espinal agrandando el canal medular. Esto se hace removiendo, rebajando o realineando las partes involucradas que están contribuyendo a la presión.

La cirugía más frecuente en la región lumbar se denomina descompresión por laminectomía en la cual la lámina (parte superior) de las vértebras se remueve para crear más espacio para los nervios. El cirujano puede realizar una laminectomía con o sin fusión de las vértebras o la remoción de parte de un disco. Algunos objetos (como tornillos o varillas) se pueden usar para ayudar en la fusión y proveer soporte en las áreas inestables de la espina dorsal.

Otros tipos de cirugía para tratar la estenosis incluyen las siguientes:

Laminotomía – cuando sólo una porción de la lámina se remueve para aliviar la presión sobre las raíces de los nervios.

Foraminotomía – cuando el foramen (el área por la cual las raíces de los nervios salen del canal medular) se remueve para aumentar el espacio sobre un canal neural. Esta cirugía se puede realizar sola o acompañada de una laminotomía.

Facetectomía media – cuando parte de la faceta (una estructura ósea en el canal medular) se remueve para aumentar el espacio.

Discectomía cervical anterior – la región cervical de la espina dorsal se alcanza a través de una pequeña incisión en la parte frontal del cuello.



 
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